Konpanpun - Leonel Lienlaf
En antiguas palabras
navega mi corazón
y me abraza
cerca del fuego.
Todo es extraño, hasta mi imagen reflejada en mis silencios.

Atisbo de sol de lluvia de mar de sal de arena
............................................ entre los dedos
Soplo de vida de muerte de esperanza de dolor
................en mis ojos
Horizonte expectante cuadrado redondo finito
.............................................. a la vista

Porque soy alba entre los valles
delirio soy en tinieblas
frío en la calidez de la tarde
mar silencioso de sales
risa en la profundidad
de tu o l v i d o.
Mírame entre la niebla
en el sincero sisear de tu sueño
sígueme
al silencio dormido de
antiguos años daños
Acércame tú
jardinero de mis dilemas
al eco azuloso
y susurrante de tu voz
Tú, cima entre la nada
camino de pie firme
vuelve, vuelve
haz florecer el pálpito
entre lluvia y trueno
Yo, olvido azul
grito en la otredad silenciosa
Ven! Sálvame de mi.
Encarcela este mar tempestuoso
en la jaula de tus brazos.
Los pájaros dorados
me agasajan
traen verde olivo y fruta fresca
Quieren ofrecerme en sacrificio
por si se aplacara así
la ira del olvido.
(Nisska Cruces)

Hoy abrí los ojos
...........me hiciste nacer
....................Por la ventana
...............................vi tu árbol
................entre neblina y sangre silenciosa
Hoy la inconsciencia se me fue apartando
...............huyó del canelo y la flor
............temió el fuego de tu corazón
Enséñame,
..........hazme soñar tus sueños
..................háblame del mar y la espada
..................de tu fuego y de tu árbol
...........hazme ver la lluvia y el sol
teje tu soledad con la mía
....................Cuéntame cómo fui esa que no llegué a ser
Dime,
porqué el mundo no se puede escribir.
(Nisska Cruces)
Ojos insurrectos en la línea de espera
No hay donde esconderse
los sueños se tornan oscuros
y en una suave brisa que recorre mis párpados caídos
no puedo volverme a mirar al espejo
en él una mujer me mira y me mira
sus ojos arden fuego y nieve acompasados
y el peso de la carga se acrecienta en mi pecho
no me dejes caer y caer a esta eterna nada
el reloj en la pared me indica que no hay tiempo
en mis venas fluye un miedo azuloso
los pájaros dorados se han llevado mi aliento
no hay salida de este cuarto que me esconde
la luz se filtra por un espacio en el espejo roto
y una verde mariposa se posa en mi pecho
hace un nido y en él muere
la mujer del espejo me mira con rabia
y por las trizaduras se escurre el cabello
negro en mis sueños y en mis ojos
negro como sus ojos tenebrosos
y cada vez más me hundo en ese fango que me atrapa
sus ojos me penetran y me callan
y el corazón late como tren al partir
cada vez más rápido
más rápido
y viene el miedo y viene
y el corazón contraataca pero es tarde
la luz se esconde entre las telas de mi vestido
y la mariposa en mi pecho yace muerta
y la mujer en el espejo no me mira
los pájaros dorados me abandonan
ya no quieren ni llevarse mi cadáver.
